Cómo funciona el límite de kilómetros
Al contratar eliges un kilometraje anual (habitualmente entre 10.000 y 30.000 km/año). Ese dato importa porque determina el desgaste esperado del coche y, con él, tu cuota: más kilómetros, cuota algo mayor.
La buena noticia: lo que cuenta es el total del contrato, no cada año por separado. Si un año haces 15.000 km y al siguiente 8.000, no pasa nada mientras el conjunto cuadre al final.
Qué pasa si te pasas (y si te quedas corto)
- Si te pasas: en la devolución se regularizan los kilómetros de más al precio por km extra fijado en tu contrato, que suele ser de unos céntimos por kilómetro. Míralo antes de firmar: es un dato que toda oferta seria especifica.
- Si haces menos: muchos proveedores reembolsan o compensan parte de los kilómetros no consumidos. Y para el siguiente contrato, ajusta el kilometraje a la baja y pagarás menos cuota.
Ni lo uno ni lo otro es un drama; pero pagar kilómetros de más cada mes, o un exceso gordo al final, es dinero que se puede ahorrar eligiendo bien.
Cómo calcular tu kilometraje real
- Mira los km del último año en tu coche actual: cuentakilómetros, informes de la ITV o facturas de taller.
- Súmale un margen del 10-15% para imprevistos.
- Anticipa cambios previsibles: mudanza, trabajo nuevo, viajes recurrentes.
Es mejor quedarse ligeramente por encima de tu uso real que muy por debajo: el kilómetro "de sobra" contratado cuesta menos que el kilómetro de exceso.
¿Puedo ampliar los kilómetros a mitad de contrato?
Sí, y es la jugada inteligente si tu vida cambia: lo habitual es que el proveedor recalcule la cuota con el nuevo kilometraje desde ese momento. Avisar pronto reparte el coste en las cuotas que quedan; esperar a la devolución concentra todo el exceso en un solo pago. Si dudas del kilometraje que necesitas, te ayudamos a calcularlo antes de contratar.