Tus opciones al terminar
- Devolver el coche y quedar libre, sin más cuotas.
- Renovar por un modelo nuevo con un contrato nuevo (lo más habitual).
El renting está pensado para despreocuparte y cambiar de coche cada pocos años, así que la renovación suele ser sencilla.
La revisión de devolución
Al devolverlo se revisa el estado del coche. El desgaste normal (pequeñas marcas de uso, neumáticos gastados por kilometraje lógico) está cubierto y no se cobra. Lo que sí puede tener cargo son daños fuera de lo razonable: golpes importantes, roturas o falta de mantenimiento. Cuidar el coche como propio te evita sorpresas.
¿Y el kilometraje?
Si te has mantenido dentro de los kilómetros contratados, perfecto. Si los has superado, se aplica un pequeño coste por kilómetro extra indicado en el contrato. Si has hecho menos, muchos proveedores reembolsan los no consumidos. Por eso conviene ajustar bien el kilometraje al contratar.
¿Puedo quedarme el coche?
No: el renting no incluye opción de compra, esa es su diferencia con el leasing. Si tu objetivo es acabar siendo propietario, te interesa más el leasing o la compra. La ventaja del renting es justo no preocuparte de la reventa.