Qué cubre el seguro del renting
- Responsabilidad civil: daños a terceros, el seguro obligatorio.
- Daños propios: golpes y accidentes del propio coche, tengas o no la culpa.
- Robo e incendio.
- Lunas: rotura y reparación de cristales.
- Asistencia en carretera 24h, también incluida en la cuota.
Es decir, la cobertura de un todo riesgo completo, el tipo de póliza que contratada por tu cuenta es la más cara — especialmente para conductores noveles.
Cómo funciona: tú conduces, ellos gestionan
En el renting, el titular del vehículo y de la póliza es la compañía de renting; tú figuras como conductor. En la práctica eso te quita trabajo: no comparas aseguradoras, no renuevas la póliza cada año, no negocias subidas de prima. Si hay un percance, avisas al proveedor o a la asistencia y ellos gestionan la reparación con el taller.
Qué NO cubre (léelo antes de firmar)
Como cualquier seguro, tiene exclusiones de sentido común:
- Negligencia grave: conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, o un uso contrario al contrato.
- Conductores no autorizados: debe conducir quien figure en el contrato como conductor habitual o autorizado.
- Objetos personales del interior del coche.
- Multas y sanciones: esas siempre son del conductor.
¿Y la franquicia?
La franquicia es la parte de una reparación que pagarías de tu bolsillo. En el renting depende del proveedor: hay pólizas a todo riesgo sin franquicia y otras con una franquicia fija. En nuestras ofertas el seguro es a todo riesgo sin franquicia, y en cualquier caso es un dato que debe figurar claro en la oferta: pídelo siempre por escrito antes de firmar.